Sindicatos y patronal han formalizado la ruptura de las negociaciones sobre la reforma de la negociación colectiva.

Los líderes de UGT (Cándido Méndez), CC OO (Ignacio Fernández Toxo) y CEOE (Juan Rosell, presidente, y José María Lacasa, secretario general) se han reunido hoy y han constatado que las diferencias son irreconciliables, tal y como informa ‘El País’.

“Hemos tenido buena música, pero nos ha faltado la letra”, apuntaba Rossell, en sentido metafórico. Y es que como él mismo ha declarado, “hemos decidido de común acuerdo darlas por concluidas”, ya que “era preferible dejarlo como estaba”.

Juan Rosell admitía en una rueda de prensa producida hace escasos minutos, que no ha sido capaz de “explicar las necesidad de las empresas y de la economía, a pesar del esfuerzo pedagógico”. Las causas que ha dado el presidente de la patronal para esta resolución han sido que, tanto por un lado como por el otro han sido “demasiado ambiciosos” en los temas a negociar y que los sindicatos “han sido demasiado prudentes”.

Según Rosell todo parecía indicar que iba a haber acuerdo sobre ultraactividad, flexibilidad o ligar los salarios a la productividad; pero en el momento de ponerlo por escrito aparecían las desavenencias. Sin embargo, en materias como la reforma de las mutuas y el absentismo, parece que se había llegado a un punto convergente.

Estas negociaciones han culminado en negativo, después de que los empresarios remitieran a las centrales una nueva propuesta de cinco páginas esta mañana, tal y como señala Europa Press. “Es lo mismo que nos presentaron el lunes, pero resumido. Lo único que no tiene es la prórroga de seis meses en los convenios finalizado, pero la filosofía es la misma”, ha explicado hoy un sindicalista.

De esta forma, el Ejecutivo tomará el testigoy aprobará su propia reforma en el Consejo de Ministros del próximo 10 de junio, según declaró el presidente Zapatero. Será ese día, ya que como apuntaron fuentes del Ministerio de Trabajo, “no hay tiempo para aprobar antes la reforma”.

Esta ruptura llega después de muchos meses de negociaciones que parecían estar a punto de culminar durante la reunión del pasado lunes. Sin embargo, los sindicatos denunciaron al término del encuentro que la patronal había endurecido sus propuestas tras las elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo, en donde el PSOE salió derrotado.