La crisis económica ha provocado que las empresas españolas cerraran el primer semestre del año con un saldo negativo en cuanto a inversión en el exterior.

De esta forma, las ventas de activos y negocios internacionales superaran a sus inversiones, según indica el Banco de España.

Este saldo negativo, que hasta ahora sólo se había registrado en el ejercicio 2009, "refleja las desinversiones realizadas por algunas grandes compañías con el fin de obtener liquidez y reducir sus niveles de endeudamiento", según indica el antiguo banco emisor en su boletín correspondiente a diciembre.

El Banco de España constata que la crisis que estalló en 2008 provocó un "fuerte descenso" en los flujos de inversión internacional que empresas españolas venían realizando desde la década de los noventa (una media anual del 25.000 millones de euros entre 1999 y 2008).