El Gobierno francés, que trabaja en la extinción progresiva durante 2010 de las primas para la compra de coches, está negociando con la Comisión Europea la coordinación de la extinción de estos dispositivos en los países de la Unión Europea donde se han puesto en marcha.
El ministro francés del Relanzamiento, Patrick Devedjian, explicó en declaraciones publicadas hoy por "La Tribune" que "si no hay coordinación, nosotros vigilaremos lo que ocurra en otros países para que los fabricantes franceses no pierdan cuota de mercado"