Las idas y venidas del mercado marean a los inversores, el dinero se evapora un día en los activos de riesgo para, al siguiente, multiplicase con la primera noticia positiva sobre deuda de Europa o EE.UU. Sin embargo, hay un activo que en medio de esta vorágine sube y sube sentado cómodamente en un trono hecho del más preciado metal, como él mismo, el oro. Los máximos históricos parecen poco para él y las alzas están aseguradas en este escenario.

El oro se alimenta, cual súcubo, de la debilidad de los mercados europeos y estadounidenses. Ayer volvía a rebasar los máximos históricos marcados recientemente en los 1.620 dólares y, mientras demócratas y republicanos no lleguen a un acuerdo para subir el techo de deuda, estos niveles no parecen ser su meta. De hecho, según Patricia Mata, analista de CMC Markets, “tocar máximos históricos no impide que la tendencia siga siendo alcista ya que sigue habiendo mucha desconfianza en el mercado y el oro actúa de valor refugio”. Y, pese a que “históricamente el precio del oro se suele estabilizar durante el verano, no parece que ese sea el escenario para este año”.

Eso sí, nadie ha dicho que coronar esa cima vaya a ser un camino de rosas y, de hecho, la semana pasada el oro comenzó a resentirse a la par que subían las bolsas internacionales con los acuerdos pactados por el Eurogrupo para las potencias periféricas en apuros. Estos pactos reducían la especulación con posibles intervenciones oficiales de los mercados y devolvían la tranquilidad al mercado encerrando al oro en un canal entre los 1.587 y los 1.603 dólares por onza roto ayer mismo.

En lo que va de año el oro se ha revalorizado en torno a un 14% pero, ¿hasta dónde podría llegar? según Javier Flores, analista de Dracon Partners EAFI, “si echamos un ojo al pasado vemos que el oro toco máximos históricos en los años 80 en el entorno de los 800 dólares y, ahora si tenemos en cuenta la inflación, esto podría significar unos precios cercanos a los 2.000 dólares por onza, por lo que, desde luego, a medio plazo podríamos llegar a la zona de los 1.650 dólares”.

Y, ¿hasta cuándo? Según Iván Pascual, director de ventas para Iberia de iShares, “el oro ha tenido un comportamiento muy bueno en los últimos años y los fundamentales que han propiciado esta evolución excelente siguen en el mercado y se mantendrán en el medio plazo. Esto es debido a la incertidumbre de deuda soberana, tensiones en los mercados financieros y un posible escenario inflacionista”. Por ello, dice que “es una inversión razonable”. Parece que los inversores han tomado nota de esto y, muestra de ello es que “el 8% de las entradas netas de capital en ETFs vienen de productos ligados a materias primas y los ETFs y ETNs ligados a oro y plata recogen el 72% de todos los activos que están invertidos en materias primas”.


GRÁFICO ORO 1 AÑO: