La economía estadounidense se está desacelerando. El mercado inmobiliario sigue deprimido. La creación de empleo se ha detenido… ¿pueden un paquete de estímulo de unos 300 mil millones de dólares y recortes de impuestos hacer que las cosas vuelvan a funcionar?


Obama considera que se puede y se espera que presente este plan esta noche, en un discurso en el Congreso.

Sin embargo, economistas internacionales, como Gary Burtless (Brookings Institution) o Nigel Gault (IHS Global Insight), dicen que el paquete no será suficiente para cambiar la trayectoria de la maltrecha economía estadounidense. En el segundo trimestre, la economía creció un mísero 1% y los economistas revisaron a la baja sus previsiones).

La propuesta de Obama se espera que incluya gasto en infraestructuras y recortes de impuestos y pagos a los gobiernos locales y estatales. Aunque los detalles son todavía oscuros.

El potencial del plan se ve obstaculizado por otro factor: la mayoría de los gastos del plan se necesitan sólo para continuar con la ley actual.

De acuerdo con un proyecto de propuesta del plan, 120 mil millones se gastarán para extender el recorte de impuestos de nómina que ha aumentado los sueldos de los trabajadores este año. Y 50 millones se gastarán en el seguro de desempleo.

El vencimiento de esos programas podría desacelerar la economía pero, al mismo tiempo, su extensión no proporcionará ningún estímulo adicional.