El presidente de EEUU, Barack Obama, dijo hoy que General Motors y Chrysler no se están reestructurando "con la suficiente rapidez" y anunció que les concederá un "periodo limitado" para solucionar sus problemas. Obama confirmó que GM tendrá sesenta días y Chrysler treinta para "reestructurase fundamentalmente" de forma que el Gobierno estadounidense pueda invertir más dinero público en las dos compañías, que ya han recibido 17.400 millones de dólares desde el pasado mes de diciembre.