El presidente de EEUU, Barack Obama, rechaza que su país deba asumir la responsabilidad de haber provocado la actual crisis económica y asegura que las "actitudes irresponsables" que dieron origen al problema se habían extendido tanto en EEUU como en Europa y otros países, por lo que recomienda no perder el tiempo en buscar culpables sino en colaborar para que la economía vuelva a funcionar. En una entrevista concedida a la revista rusa Novaya Gazeta con motivo de su primera visita oficial a Moscú, el presidente de EEUU responde con un tajante "no" a la pregunta respecto al papel jugado por EEUU como origen de la actual crisis y afirma que "esta crisis es el resultado de las actitudes irresponsables en asuntos financieros que en los últimos años se habían convertido en tradicionales en EEUU, Europa y otros países".