El presidente de EE.UU., Barack Obama, calificó hoy de "indignante" el pago de bonificaciones por valor de 165 millones de dólares de la aseguradora AIG a sus directivos e indicó que hará lo posible por impedir esas compensaciones. En una declaración en la Casa Blanca al presentar un plan de 730 millones de dólares para facilitar el crédito a las pequeñas empresas, Obama afirmó que esos bonos, después de que AIG tuviera que recibir una inyección de 170.000 millones de dólares en fondos federales para sobrevivir, "subrayan la necesidad de una reforma exhaustiva del sistema regulador financiero". AIG, declaró el presidente, es "una empresa que se encuentra inmersa en problemas económicos debido a su avaricia y su temeridad".