Las cuatro compañías para las que el grupo de Ruíz-Mateos ha presentado concurso de acreedores, Cacaolat, Carcesa, Clesa y Dhul, registraban una deuda conjunta de 577,8 millones de euros durante el ejercicio de 2009.

Según los últimos datos depositados en el Registro Mercantil, Clesa era la empresa más endeudada con cuentas pendientes que ascendían a 290 millones de euros en 2009. Hoy Nueva Rumasa ha presentado la solicitud para llevar a cabo el concurso de acreedores de la compañía.

Del total de 577,8 millones de deuda, la mayor parte, hasta 417,9 millones, correspondía a las entidades de créditos y otros pasivos financieros, mientras que el resto eran cantidades que se debían a proveedores y organismos públicos, como es el caso de Hacienda y de la Seguridad Social.