El banco británico Northern Rock continuó otorgando hipotecas y préstamos de alto riesgo durante varios meses, después de que las autoridades intercediesen dando a la entidad apoyo de emergencia para afrontar la crisis, según desveló hoy la National Audit Office (NAO), organismo gubernamental de control del gasto público. Northern Rock fue la primera víctima bancaria de la crisis en el país, cuando en septiembre de 2007 el Banco de Inglaterra (BoE, por sus siglas en inglés) le concedió un préstamo de emergencia tras presentar serios problemas para financiar a corto plazo la deuda de los mercados al por mayor. Esta situación provocó una huida masiva de los inversores del banco, que retiraron sus ahorros.