La agencia de calificación justifica esta rebaja ante la duda de si la economía nipona será capaz de reducir el déficit y contener el alza de la deuda.
  
Japón ha sufrido, por tanto, un cambio de panorama de la calificación de Aa2 a negativo. Moody´s Investors Service asegura que se debe a las mayores preocupaciones sobre la política económica y financiera del país y su capacidad de hacer frente a los objetivos de reducción del déficit y llevar la deuda de vuelta a niveles razonables.