Los desequilibrios de la economía mundial, motivados por la dependencia histórica con respecto al consumidor estadounidense, "han tocado techo" y se invertirán a lo largo del próximo año, "reajustando" el crecimiento dentro de cada país en un proceso que podría durar varios años. El departamento de Análisis Global de Merrill Lynch considera en su informe "2008: The Global Macro Year Ahead," que este reajuste será el tema económico dominante de los próximos "tres a cinco años", e implica que los inversores "deberían tomar posiciones sobreponderadas en compañías orientadas a la exportación de EEUU y en compañías orientadas al mercado interno de otros lugares".