La tasa de morosidad creció un 34,3% durante el año pasado, su máximo nivel desde 1994.

Este incremento del 34,3% hace que el valor total de los impagos ascienda a 70.000 millones de euros a cierre de 2010, según los datos elaborados por el  Bureau de Crédito de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros (Asnef). 

Durante el año pasado, el total de operaciones impagadas ascenció a 8,5 millones de euros, más de cuatro millones de morosos, en su mayor parte personas físicas y de los que tan sólo 300.000 fueron empresas, el 77% de origen español.