Mapfre obtuvo en 2017 un beneficio neto de 701 millones de euros, lo que supone un descenso del 9,7% en comparación con el ejercicio anterior, debido al coste extraordinario de las catástrofes naturales registradas en el pasado año, cuyo impacto neto en el beneficio ha sido de 126 millones de euros.

En un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Mapfre ha informado de que los ingresos en 2017 ascendieron a 27.984 millones de euros, lo que supone un incremento del 3,3% respecto al año anterior, y las primas superaron los 23.480 millones de euros, con un crecimiento anual del 2,9%.

Mapfre ha destacado “la buena evolución del negocio en España, así como el magnífico comportamiento de la actividad reaseguradora”, que pese al impacto de las catástrofes mantiene un ratio combinado excelente (94,8%) y aporta al beneficio 163 millones de euros.

También ha subrayado la evolución de la rentabilidad en países como Turquía, Perú, Colombia e Italia.

El patrimonio neto se situó en 10.513 millones de euros, mientras que los fondos propios ascendieron al finalizar 2017 a 8.611 millones de euros, un 5,6% menos, debido principalmente a la depreciación de las divisas frente al euro (639 millones de euros).

Los activos totales se situaron en 67.570 millones de euros. El ratio combinado se sitúa en el 98,1%, destacando la positiva evolución en España y en las áreas regionales Latam Norte y Latam Sur. Sin el impacto de las catástrofes, el ratio combinado se situaría en el 96,9%, 0,5 puntos porcentuales por debajo del año anterior.

Las inversiones del grupo al finalizar el año 2017 ascendían a 49.796 millones de euros. La mayor parte de las mismas, el 55%, corresponden a deuda soberana, mientras que el 19,2% son inversiones en renta fija corporativa, y el 8,1% está en renta variable y fondos de inversión.

 

 

El 24% del total de las inversiones tienen una calificación crediticia de AAA, AA o A, y el 64% de BBB.

El grupo ha invertido en 2017 un total de 292 millones de euros en inversiones alternativas.

El ratio de Solvencia II al cierre de septiembre de 2017 se situó en el 189,4%, frente al 205,6% de junio, con un 93% de capital de máxima calidad (TIER 1). Esta disminución se debe principalmente a la amortización en julio de la deuda subordinada emitida 10 años antes. “Es importante subrayar que el ratio de solvencia mantiene una gran solidez y estabilidad, sustentado en una alta diversificación y estrictas políticas de inversión y gestión”, ha indicado la compañía.

La Unidad de Seguros ha obtenido en 2017 unas primas de 19.376 millones, cifra que supone un aumento del 3,7% respecto al año anterior.

El negocio de Mapfre Vida, por su parte, creció un 4,7%, hasta los 2.257 millones de euros de primas, contrastando con la evolución negativa (-5,6%) que registró el mercado.

El presidente de la compañía, Antonio Huertas, ha señalado que “hay muy pocas compañías capaces de encajar en sus resultados un riesgo catastrófico tan extraordinario como el que hemos vivido en 2017 que, para Mapfre supuso gestionar dos terremotos y tres huracanes. Cerrar el ejercicio con un resultado superior a los 700 millones de euros es una muestra de la capacidad y solvencia de Mapfre, y del acierto que estamos registrando con nuestra estrategia basada en el crecimiento rentable, que compensa este tipo de eventos extraordinarios”.

Mapfre: pago de dividendo

El Consejo de Administración ha acordado proponer a la Junta General de Accionistas un dividendo complementario con cargo a los resultados del ejercicio 2017 de 0,085 céntimos de euro brutos por acción. Así, el dividendo total con cargo a los resultados del ejercicio ascenderá a 0,145 euros por acción, con una rentabilidad del 4,9% a precio medio de la acción en 2017.

De este modo, Mapfre destinará a pagar a sus accionistas 447 millones de euros con cargo a los resultados del ejercicio 2017, la misma cantidad que el año anterior, dedicando el 63,7% de su beneficio a dividendo, cumpliendo así con el objetivo de mantener un payout de entre el 50 y el 65%.