BBVA cerró 2010 con un beneficio atribuible de 4.606 millones de euros, un 9,4% más que en 2009, debido a unos menores cargos extraordinarios en el tramo final del ejercicio.

El resultado superó las previsiones de los analistas, que esperaban de media un beneficio neto de 4.578,1 millones de euros.

El margen de intereses bajó un 4%, a 13.320 millones de euros, frente a previsiones que apuntaban a 13.329,2 millones. Por su parte, el margen bruto del banco se incrementó en un 1,2% a 20.910 millones de euros, frente a estimaciones de los analistas de 20.962,5 millones de euros.

El core capital de BBVA se situó en el 9,6%, superando así las exigencias del Gobierno para responder a Basilea III.

La morosidad fue del 4,1%, mientras que los créditos a la clientela crecieron el 4,8% en comparación interanual y alcanzaron los 348.253 millones de euros, en tanto que los recursos de clientes en balance avanzaban menos, el 1,7 % y sumaban 378.388 millones.