El presidente de la patronal de promotores inmobiliarios (APCE), Guillermo Chicote, entonó hoy el 'mea culpa' y reconoció que el sector “perdió el rumbo” en los últimos años construyendo un volumen de viviendas por encima de las necesidades de la demanda y ahora “lo están pagando” en forma de una “crisis profunda”.
“Somos los principales culpables”, aseguró Chicote en declaraciones a Punto Radio recogidas por Europa Press, en las que achacó a los bajos tipos de interés, la existencia de proyectos interesantes y la disposición de compradores e inversores en el mercado, la gran actividad desplegada por el sector en los últimos años. Por otro lado, Chicote afirmó que el sector había previsto que el momento del ajuste llegaría, no así la irrupción de la crisis de liquidez en los mercados, que, a su juicio, ha supuesto una “distorsión absoluta” en el mercado y ha derivado en una caída del ritmo de ventas de viviendas superior al 60% desde el pasado mes de septiembre. Petición de ayuda al Gobierno Mostrándose “apesadumbrado” y “pesimista”, Chicote apeló al Gobierno para que tome medidas para reflotar la actividad echando mano del superávit de las cuentas públicas y, al respecto, recordó que parte de este saldo positivo se ha generado gracias a la actividad del sector, que ha venido aportando hasta un 18% del PIB. “El superávit nos permitirá, de una manera o de otra, cubrir lo que se nos viene encima”, indicó. En este punto, el presidente de APCE se refirió a la voluntad del Gobierno de no intervenir de manera artificial en el ajuste del sector para señalar que “dar lecciones de liberalismo económico a estas alturas, en un sector tan sumamente intervenido, parece un comentario más que quizá no se ajusta a la realidad”. Así, consideró que, por el contrario, el Ejecutivo debería intervenir de formar a similar a como lo han hecho los gobiernos del Reino Unido y EE.UU., en lugar de actuar “muy tímidamente” aportando 5.000 millones destinados a avales a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO). “El mercado está en una situación de falta de confianza en cuanto a lo que pagará el comprador el día de mañana y por la incertidumbre económica en relación a lo que va a ocurrir en 2008 y 2009. Estos dos factores no se curan solos”, concluyó.