Los funcionarios de la Reserva Federal de Estados Unidos discreparon el mes pasado sobre el monto en que debían incrementar las compras de valores hipotecarios y títulos del Tesoro, según las actas de la última reunión de la Fed, aunque finalmente decidieron inyectar más de 1 billón de dólares a la economía del país. El deterioro económico convenció a los miembros del banco central a tomar la medida durante la reunión del 18 de marzo. Los funcionarios mostraron especial preocupación por un descenso agudo en la actividad económica fuera del país.