El capítulo de la reestructuración de Duro Felguera se sigue escribiendo en Semana Santa. Este lunes se ha conocido que los máximos accionistas de la compañía de ingeniería asturiana dejan el consejo de administración. 

En concreto, se trata de los representantes que Inversiones Río Magdalena, Inversiones Somió e Inversiones El Piles tenían en el consejo de la empresa asturiana. La vicepresidenta María Teresa Arias, de Inversiones Río Magdalena, destaca como motivo de su dimisión evitar cualquier hipotético conflicto, siquiera formal, que pudiera surgir en el futuro por su doble condición de accionista y consejero.

Tanto Inversiones Somió, S.L. como Inversiones El Piles, S.L. han anunciado en su escrito de dimisión que procederán a remitir a todos los consejeros una carta explicativa de las razones de su renuncia de acuerdo, según consta en el hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Estas dos socidedades están controladas por la familia Álvarez Arrojo, que cuenta con el 24,3% de las acciones de Duro Felguera. Aún forma parte de Inversiones Somió el expresidente de la compañía, Antonio del Valle.

El consejo de administración mantendrá una reunión en los próximos días, a fin de nombrar consejeros por cooptación, una vez la comisión de nombramientos y retribuciones del consejo de administración formule las correspondientes propuestas. 

Tras esta bajas, el órgano de gobierno de Duro Felguera está integrado por el presidente Acacio Rodríguez, Antonio del Valle, José Manuel García Hermoso, Francisco Javier González y Elena Cabal.

La asturiana se encuentra en un proceso de refinanción de su deuda, que pasa por una ampliación de capital de entre 100 y 125 millones de euros, lo que supone "una fuerte dilución para los accionistas actuales", que pasarían a controlar apenas entre el 3% y el 5% del capital actual. A cierre de 2017 sus cuentas anuales reflejaron unas pérdidas de 254,4 millones de euros, lo que supone multiplicar por más de 13 veces los 'números rojos' de 19,1 millones obtenidos en 2016.

Duro Felguera se encuentra técnicamente en causa de disolución, según recoge la Ley de Sociedades de Capital. La deuda consolidada ascendía a 271,9 millones de euros a cierre de año, lo que implica un aumento de 47 millones frente a la misma fecha de 2016.

Los títulos de Duro Felguera en los últimos doce meses acumulan unas pérdidas del 77,8%, mientras que en la sesión de hoy caen un 1% hasta los 0,28 euros por acción-