A Banco Santander le ha costado arrancar, pero cuando lo ha conseguido se ha colocado en lo más alto del selectivo. Una revalorización superior a 4% en la apertura que llegan en una jornada semi-festiva en las plazas españolas. Al pago de un dividendo complementario de 0,28 euros que repartirá hoy entre sus accionistas, se une el acuerdo alcanzado con la entidad surcoreana Hana Financial para cooperar en el sector de la banca de inversión.
Los inversores de Santander no paran de sonreir, y no les falta motivo. Aunque la entidad cántabra ha tardado cerca de 15 minutos en calentar motores para comenzar a cotizar, su arranque ha llegado con una espectacular revalorización del 4,42%. Una subida que lleva a sus títulos a los 14,16 euros y le corona como líder de la sesión en la apertura. ¿La explicación? La compañía es noticia durante la jornada por el reparto de un dividendo complementario d e 0,28 euros por acción. Con este pago- que supondrá un desembolso cercano a los 1.751 millones de euros- el dividendo total de la entidad para el ejercicio 2007 asciende a 0,65 euros por acción. Pero los inversores no sólo cotizan la remuneración de la entidad a sus accionistas. La entidad ha anunciado un acuerdo de colaboración con el tercer banco surcoreano Hana Financial para compartir la gestión de sus negocios de banca de inversión. Olvida la crisis y obtiene beneficio récord Esta semana el banco que preside Emilio Botín ha publicado un beneficio de 2.206 millones de euros, que incrementan en un 22,6% las cifras publicadas en el primer trimestre del año anterior. La entidad aseguró que este beneficio supone un récord trimestral que le sitúa como primer banco del mundo en resultados. El consejero delegado de la entidad, Alfredo Sáenz destacó asimismo que el banco está "muy bien preparado" para afrontar el menor crecimiento del negocio y el empeoramiento de la calidad crediticia, entre otras cosas por su "holgada" posición de liquidez. En este sentido, destacó que el Santander ha acudido recientemente a los mercados con emisiones de bonos de aproximadamente 4.000 millones de euros, no por necesidad de financiación, sino porque su "obligación" es disponer de la liquidez suficiente para satisfacer "sin restricción alguna" las demandas de crédito de su clientela.