El número de compradores de vivienda en Estados Unidos que cayó en mora de sus pagos y enfrentó la ejecución hipotecaria llegó en el tercer trimestre a su nivel más alto en 21 años, informó hoy la Asociación de Bancos Hipotecarios. El gremio, conocida por su sigla en inglés MBA, indicó que entre julio y septiembre el 1,69% de los compradores de vivienda llegó al proceso que puede conducir a la pérdida de su propiedad.
Nunca, en los 21 años desde que la MBA lleva estos registros, hubo tantos compradores incapaces de refinanciar o de vender sus viviendas. El porcentaje de viviendas ya en proceso de ejecución en el tercer trimestre llegó al 0,78%, el más alto del que se tenga registros. Los atrasos de los pagos, que se cuentan cuando la demora es de más de 30 días, llegaron al 5,59%, según la encuesta trimestral de la MBA. Aunque en ese trimestre hubo un aumento del inicio de trámites de ejecución en todos los tipos de préstamos, el problema mayor siguió siendo el de los préstamos de alto riesgo con tasa de interés ajustable. Estos préstamos representaron el 43% de todas las nuevas ejecuciones, aunque sólo son el 6,8% de todos los préstamos hipotecarios pendientes. La actual crisis del negocio inmobiliario es consecuencia de la especulación durante la bonanza entre mediados de 2003 y mediados de 2005, cuando hubo un incremento sustancial de los precios de las viviendas, y bancos e instituciones financieras otorgaron millones de préstamos a compradores con escaso respaldo crediticio. Muchos de esos préstamos contenían una cláusula de interés fijo por dos o tres años, y otra de tasa de interés variable para el resto del período del préstamo. Desde comienzos de 2006, millones de compradores han llegado a la etapa de interés variable. En el tercer trimestre el 3,13% de los préstamos de alto riesgo tuvo pagos de cuota con por lo menos 30 días de atraso, comparado con el 2,73% en el trimestre anterior. La proporción de los préstamos de alto riesgo en los pagos atrasados subió del 14,82 al 16,31%, indicó la MBA. El informe de la MBA, que resulta de una revisión de 45,4 millones de préstamos hechos por empresas hipotecarias, bancos comerciales, cajas de crédito y otras instituciones financiaras, encontró que casi el 40% de los prestatarios ha hecho más estrictas sus normas de préstamos.