Los hoteles españoles de tres, cuatro y cinco estrellas cerraron 2009 con una "fuerte contracción" del 13,1% en sus ingresos por habitación disponible (RevPar), aunque fueron los urbanos los más afectados por esta pérdida de rentabilidad, tras registrar una caída del 18,1%, frente a los vacacionales, que vieron caer sus ingresos un 9,8%. En rueda de prensa para presentar el nuevo barómetro de la rentabilidad de los destinos turísticos, el vicepresidente ejecutivo de la Alianza para la Excelencia Turística (Exceltur), José Luis Zoreda, explicó que a medida que avanzó el año se produjo una desaceleración del ritmo de caída, que atribuyó a una mejora de la ocupación que no a un mejor nivel de ingresos.