Los empresarios alemanes cuentan con que los altos precios energéticos, la fortaleza del euro y el escaso consumo conducirán a un enfriamiento de la economía durante los próximos doce meses, aunque no a una caída en picado. Según una encuesta de la Confederación de Cámaras de Industria y Comercio (DIHK) realizada entre 20.000 empresas del Alemania, sólo el 23% de las compañías cuentan con que sus negocios mejorarán a lo largo del próximo año, frente al 34% de hace un año.