Algunos de los 789 concesionarios que tiene previsto cerrar el grupo automovilístico Chrysler en Estados Unidos presentarán próximamente sus casos particulares ante el tribunal de quiebras, encargado de la suspensión de pagos de la firma con sede en Auburn Hills, en el Estado de Michigan. Dichos puntos de venta de Chrysler, que en la actualidad se encuentra en suspensión de pagos, señalaron que han decidido presentar sus casos particulares ante dicho tribunal porque la compañía "está minando su recuperación mediante la eliminación de sus franquicias".  La compañía presidida por Robert Nardelli, que se acogió el pasado 30 de abril a la protección judicial, anunció que como parte de su proceso de reestructuración tenía intención de reducir en un 25% el número de concesionarios en Estados Unidos.