Los clientes de la entidad británica Northern Rock han retirado ya activos por valor de 2.000 millones de libras, unos 2.885 millones de euros, desde que el pasado 14 de septiembre estallara la crisis de liquidez de la entidad. Esta cifra supone cerca de un 8% del total de activos del banco, que tuvo que recurrir a los fondos de emergencia del Banco de Inglaterra para parliar los efectos de la escasa liquidez que había provocado la crisis hipotecaria.