Que la banca es la mayor inmobiliaria del país nadie lo duda. Tanto por las viviendas adjudicadas por subasta y dación en pago de particulares como por la ingente cantidad de ladrillo incorporado a sus balances a cambio de saldar los préstamos promotor.

Y además muchas de las grandes promotoras están participadas, de facto o efectivamente, por las entidades financieras que en su día les prestaron dinero para sus promociones.

La restricción crediticia afecta a todo tipo de clientes e inmuebles, sin embargo es mucho más fácil conseguir una hipoteca al 100% si adquirimos un inmueble del banco. Y además se nos ofrecen mejores condiciones que para financiar una casa de un particular o promotora ajena a la entidad.

El Banco de España, en su informe de financiación concedida a empresas y familias (julio de 2011), arroja algunas cifras reveladoras de la situación crediticia en nuestro país:

• El total de financiación concedida a empresas y familias a julio de 2011 es de 882.420 millones de euros, cuando en el mismo mes del año pasado era de 904.746 millones de euros. En un año no sólo no se ha incrementado el crédito, sino que el total prestado se ha reducido en 22.326 millones, un 2,47% menos.
• En cuanto a los préstamos concedidos sobre una vivienda, en julio de 2011 suponían 671.308 millones de euros, un 1,39% menos que el mismo mes de 2010.

Teniendo en cuenta que el saldo recoge tanto las amortizaciones de deuda como las nuevas financiaciones concedidas, podemos concluir que los nuevos préstamos y créditos autorizados en el 2011 no cubren ni lo que se ha ido pagando por los clientes.

Sería muy interesante tener desglosado el total financiado por la banca en vivienda procedente de sus balances y de fuera de ellos. Sin lugar a duda, las hipotecas para adquirir viviendas de los bancos representarían el porcentaje superior.

Que los bancos concedan pocas hipotecas es muy malo para el sector inmobiliario. Que se centren en sus pisos distorsiona el mercado e imposibilita a las promotoras "libres" dar salida a sus stocks. Pero aún hay más:

Adicae ha realizado una comparativa de precios de las viviendas vendidas por particulares y los ofertados por portales inmobiliarios de los bancos. Dado que los bancos se han adjudicado gran parte del ladrillo por el 50 o 60% de su valor, sería lógico esperar que ofrecieran estas casas más baratas.

Pues resulta que no, el estudio revela que los bancos venden más caro sus pisos que los particulares. La diferencia de precio supera en la mayoría de casos los 10.000 euros. Y en determinados casos la diferencia es superior a un 40%.

Esta actuación bancaria, además de injusta (vender caro lo que te has adjudicado barato, de familias que han perdido su hogar), es nefasta para la economía. Cuanto antes se saque a la venta los pisos a un precio rebajado, antes se sanearán los balances bancarios, obtendrán liquidez y podrán volver a dejar el crédito necesario para que la economía crezca.

Lamentable la actuación de muchos bancos y cajas durante esta crisis. No sólo el ciudadano debe arrimar el hombro para sacar al país de la precaria situación en que se encuentra.