Todos los bancos españoles pasan los test de estrés. Entre ellos el mejor situado es el Santander, como ya se esperaba, con un ratio del 10%, 4 puntos por encima de los seis que marcan el punto seguro y 6 por encima del aprobado que se marca en el 4%. BBVA también pasa con holgura la prueba y se sitúa 7 décimas por debajo de Santander con un ratio del 9,3%. Las cajas por su parte presentan más problemas. 4 grupos no pasan el corte y necesitarían del orden 2.000 millones de euros para recuperar la forma. Los grupos Espiga, Diada, Cívica y Unnim.
 
Se cumplen las expectativas sobre los tests de estrés realizados al sector financiero perteneciente a la zona euro. El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, se mostró muy satisfecho con los resultados referentes a las entidades españolas, de las que destacó en la posterior rueda de prensa “la solvencia en un marco macroeconómico sumamente deteriorado”, tanto que el mandatario le otorga un ínfimo “0,5% de posibilidades de cumplirse”.

El 95% de las entidades financieras españolas han tenido que hacer frente a este test de resistencia del que los bancos han salido reforzados; mientras que en el resto de Europa sólo el 50% de las entidades de cada país (porcentaje mínimo exigido por el CEBS) ha sido expuesto a estas pruebas.

Además, y como ha señalado el gobernador del Banco de España, “han sido más exigentes para las entidades españolas, lo que refuerza la postura de la absoluta salud de las entidades financieras españolas”. Esto encuentra su sentido, según Sara Pérez Frutos directora de Drancon Partners EAFI, “porque nuestra situación estaba cercana al impago”. “Estos resultados”- continúa- “hacen que se recupere la confianza”

Además, la transparencia de este test de la que ha hecho gala el gobernador del BdE “va a suponer un nuevo jarro de confianza, muy positivo para los mercados, los cuales necesitamos que vuelvan a funcionar, sino como antes si mejor que ahora”.

Las buenas noticias sobre las grandes y medianas entidades bancarias españolas se ven, de alguna manera, empañadas por los suspensos de las cajas de ahorros; 4 grupos de este tipo de entidades suspenden el examen: Espiga (formado por Caja Duero y Caja España), Diada (formada por las Cajas de Tarragona, Manresa y Catalunya), Cívica (que comprende las cajas de Navarra, Burgos y Canarias) y por último Unnim (de las que son parte Sabadell, Tarrasa y Manlleu). A éstos hay que sumarles CajaSur, que habría suspendido pero antes de la congelación de sus cuentas.

Se abren ahora tres posibilidades para las Cajas que no han pasado el corte, según Pérez Frutos. En primer lugar “está la opción de pedir recursos al FROB, disolverse o integrarse con las cajas más fuertes”. Como ha asegurado el subgobernador del Banco de España, Francisco Javier Aríztegui, este tipo de entidades tiene hasta fin de año para presentar un plan y recurrir a los fondos públicos para una recapitalización.

Sin embargo el gobernador del Banco de España se ha apresurado a decir que “en realidad los problemas de las cajas pueden ya estar solventados” debido a que los test se realizaron antes de que se completaran algunas de las fusiones. Por ello, Ordóñez, se muestra optimista respecto a este problema, además, porque el dinero que necesitarían en el peor de los casos representaría una cantidad irrisoria (en torno a los 2.000 millones de euros) en comparación con lo ya inyectado por el Banco Central Europeo.

Lo que no se ha confirmado son los rumores que apuntaban a que la entidad de Botín sería el alumno avanzado de todo el grupo europeo. Dentro de nuestro mapa nacional 3 cajas han superado su calificación de Tier 1: Banca March (19), BBK (14,1) y Kutcha (10,6). Además, Banca March se coloca en el ranking europeo de calificaciones, algo razonado por Rubén Manso, profesor de la Universidad de Alcalá “porque ha tenido una gestión buena”.