Tres de los grandes bancos que participaron en las pruebas de estrés del Gobierno de EEUU, cuyos resultados se hicieron públicos el pasado viernes, anunciaron hoy su intención de ampliar capital con el objetivo de captar los fondos necesarios para devolver las ayudas públicas recibidas en el marco del programa de alivio de activos problemáticos (TARP). US Bancorp, Capital One Financial y BB&T, que superaron sin mácula el examen de los reguladores por lo que no recibieron la recomendación de captar capital adicional, informaron hoy de sus planes para emitir acciones y destinar los fondos de la operación a la devolución de las ayudas recibidas, sumándose así a otras entidades como Goldman Sachs y JP Morgan, que previamente habían mostrado su intención de devolver los fondos del Gobierno.