Un grupo de afectados de Contsa, inmobiliaria en situación de concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos) aseguraron hoy que el balance de la sociedad presentado por los administradores concursales en el juzgado de lo Mercantil, y que saca a la luz un déficit de más de 86 millones de euros en la empresa, no da otra opción que estudiar el caso y "acudir a la vía penal". Un portavoz de este colectivo de 120 afectados ha asegurado que ante los indicios que había "la situación era de esperar", lo que supondrá que la confianza que todavía mostraban algunos inversores hacia el presidente de Contsa, José Salas Burzón, "termine por desaparecer".