Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete reiterarán en la cumbre que celebran mañana que la UE no necesita nuevos estímulos económicos para salir de la crisis sino que, por el contrario, debe empezar a pensar en reducir el déficit y la deuda provocados por las medidas adoptadas hasta ahora. Reino Unido reiterará sus reservas a la reforma que ha propuesto la Comisión Europea para reforzar el sistema comunitario de supervisión bancaria e impedir que se repitan crisis como la actual. Londres, principal centro financiero de la UE, no quiere ceder ningún poder a supervisores europeos. No solo hay consenso a nivel de la UE sobre la necesidad de evitar nuevos planes de estímulo, sino que los países nórdicos ya han lanzado el debate sobre la necesidad de poner en marcha una estrategia europea para subir los impuestos, impidiendo así que los Estados miembros entren en una espiral de competencia fiscal.