Las noticias positivas brillan por su ausencia. Por un lado, la periferia euro continúa en el punto de mira, continúa en una delicada situación y continúa necesitando soluciones. Por otra parte, los datos económicos que nos llegan desde la las economías desarrolladas (principalmente desde los EE.UU y Reino Unido), advierten de las dificultades para dar continuidad a la recuperación económica. Sin embargo, aún en ausencia de noticias positivas, los mercados financieros resisten.

Si centramos la atención en los mercados españoles, observamos que en el mercado de deuda, tras asistir a importantes tensionamientos de la curva de tipos, ahora consigue relajarse. También vimos como tras superar niveles de 260, la prima de riesgo cotiza estable en las inmediaciones de los 230 - 240 puntos básicos (aún así, muy por encima de niveles deseados en 200pb).

En lo que respecta a la renta variable, tras la debilidad observada la semana pasada cuando el selectivo español dejaba un nuevo mínimo para el movimiento bajista que se inició el pasado 18 de febrero y por tanto, también para el movimiento bajista de mayo, llega la calma; primero en forma de freno a la debilidad y después, iniciando una reacción alcista que nos lleva al día de hoy. Ahora nos preguntamos, ¿la reacción alcista actual, permite anular la debilidad de las últimas semanas y meses? En la zona de resistencias de los 10.485-10.500 que se testeaba en la jornada de ayer, está la clave. Si finalmente se rompe al alza, esperamos ver una continuidad alcista hacia la resistencia de 10.630 e inclusive la zona de resistencias de 10.800-10.950.




Por el contrario, si las cesiones vuelven al protagonismo, la atención quedará centrada en la zona de soportes de los 10.350. Si finalmente, la zona de soportes queda de nuevo rota a la baja, espero ver un incremento de la presión bajista y de las ventas que podría llevar al Ibex hacia niveles de 10.200 e inclusive 9.965-9.875, sin demasiada demora.