El banco británico registró unas pérdidas netas de 2.310 millones de libras entre enero y junio de este año, frente al beneficio de 596 millones de libras que obtuvo en el mismo periodo del año anterior.

Estos resultados se deben al aprovisionamiento de 3.200 millones de libras por la comercialización indebida de seguros de protección de pagos a sus clientes, tras la resolución de los tribunales británicos respecto a la comercialización de seguros de impago (PPI).

La cifra de negocio de la entidad dirigida por Antonio Horta-Osório alcanzó los 10.854 millones de libras, un 13,8% menos, mientras que logró reducir en un 17,2% sus provisiones por impagos, hasta 4.491 millones de libras.

Lloyds Banking Group, que planea reducir su plantilla en 15.000 trabajadores este año elevando así a más de 40.000 los despidos anunciados desde su creación en 2009, precisó que ha rebajado en 31.000 millones de libras, hasta 162.000 millones, sus activos de menor calidad.