Las ventas de los grandes almacenes Mark & Spencer (M&S) bajaron un 4,2 por ciento en las 13 primeras semanas de 2009 frente al último trimestre de 2008, informó hoy la compañía, que admite que las perspectivas son "inciertas". Este es el cuarto trimestre consecutivo de descenso, según M&S, que el pasado enero anunció el recorte de 1.200 empleos y planes para cerrar 27 establecimientos. Las cifras divulgadas hoy no fueron tan malas como las del trimestre anterior, cuando la caída se situó en el 7,2 por ciento.
El presidente de M&S, Stuart Rose, dijo hoy que los clientes "responden positivamente" a las medidas tomadas por la empresa para atraerles, pero admitió que el mercado no ha mejorado.

"No ha empeorado, pero ciertamente las cosas no están mejor", puntualizó Rose.

También informó de que M&S está aumentando las ventas a la gente joven, menor de 35 años, así como a madres jóvenes, atraídas por los precios de la ropa infantil.