En lo que va de año Red Eléctrica pierde más de un 15%; Enagás, más de un 10%; Iberdrola, más de un 7%, Endesa, más de un 3% y Gas Natural, más de un 2%. ¿A qué se deben estos descensos?  A los efectos que sobre estas compañías tendrán los cambios regulatorios que el Gobierno anunció en febrero, cuyo aspecto fundamental es el adelanto de la introducción de la nueva normativa a 2019.El ministerio que dirige Álvaro Nadal pretende recortar los ingresos que reciben las eléctricas y gasistas por sus redes de distribución y transporte, con el argumento de propiciar una rebaja en la factura que pagan los consumidores. Este recorte, además, llegará en un entorno de tipos al alza que resta atractivo a los valores defensivos.

En un informe emitido recientemente, Goldman Sachs resalta que las medidas anunciadas por el ministro han aumentado el riesgo de las utilities españolas y pide aumentar la cautela. Para el banco de inversión estadounidense la peor parada sería Red Eléctrica, a la que le da una recomendación de venta. A partir de 2020, tras la entrada en vigor los cambios regulatorios, considera que los ingresos de la compañía caerán un 40%. Para Endesa el retroceso será del 20%; del 18% para Enagás; del 14% para Gas Natural y del  12% para Iberdrola.

El presidente de Buy&Hold, Julián Pascual, explica que el modelo actual de la distribución y transporte se remunera con la rentabilidad del bono a 10 años más el 2% y a las renovales con la misma referencia más el 3%.  Con los cambios que se preparan y los tipos del bono a 10 años actual, la retribución bajaría al 3,5% y al 4,5%. Para Pascual, las más afectadas serían Red Eléctricas y Enagás, mientras que en segundo lugar estarían las compañías renovables. “Las grandes eléctricas por dos motivos, primero por su diversificación geográfica y en segundo lugar porque un tercio de su negocio es venta en el pool eléctrico”, añade.

Según indica Sergio Puente, analista de XTB, “todas las compañías podrían ver reducidos sus beneficios en función del recorte que se aplique a dichas retribuciones”. Sin embargo, considera que “los cambios regulatorios no llegarán en el corto plazo por lo que las compañías tienen tiempo de sobra para anticiparse a este nuevo escenario”.

El efecto que los cambios regulatorios tendrán sobre las utilities puede poner en peligro uno de los aspectos fundamentales de las compañías defensivas: el pago de dividendo, tal y como en su informe advierte Goldman Sachs, “particularmente para Red Eléctrica y Endesa”.

Según datos de Reuters, la rentabilidad por dividendo de las utilities del Ibex oscila entre el 7% de Enagás y el 5% de Iberdrola. Ignacio Cantos, analistas de Atl Capital, subraya que este tipo de valores defensivos, en un sector regulado, “tienen una mayor estabilidad de sus ingresos a cambio de su crecimiento”.

El analista de XTB apunta que, los posibles cambios en el sector pueden hacer que, sin perder su carácter defensivo, aumenten las perspectivas de crecimiento de las compañías que mejor se adapten”.

Sobre el futuro de las eléctricas, Puente llama a la prudencia y resalta que los inversores deben estar pendientes de cualquier posible movimiento por parte del Gobierno o la Unión Europea. Por su parte, Pascual advierte que “las valoraciones han caído pero tanto los cambios regulatorios que se avecinan, que no parecen muy favorables, como una posible subida de tipos de interés nos hacen seguir fuera del sector”.

El analista de Atl Capital afirma que los inversores que busquen dividendo deben invertir en Endesa , “que ha funcionado bien los últimos años, con una rentabilidad del 7%, que está bien”, al tiempo que resalta que “los múltiplos de Iberdrola empiezan a estar más razonables”, por lo que “vuelve a ser sobradamente interesante”. De hecho, según el consenso de analistas consultados por Reuters, de las eléctricas que cotizan en el selectivo, la única con recomendación de compra es la empresa presidida por José Ignacio Sánchez Galán. El consejo del resto es mantener.

Mientras que las utilities registran descensos, las renovables brillan con luz propia en el parqué, impulsadas por unos buenos resultados empresariales, el encarecimiento de las energías basadas en los combustibles fósiles y las políticas para favorecer las limpias.

 

 

Así, parece que, tras el cambio retroactivo del 2013 que hizo que la inversión en renovables desapareciese en España, la fuerte caída del coste de las instalaciones renovables  en los últimos años, ha permitido que se vuelva a invertir en el sector, ya que ahora las instalaciones renovables (eólicas y fotovoltáicas) sean competitivas vendiendo la energía, incluso sin ayudas.

Aunque cada situación es distinta, tres renovables españolas se apuntan grandes subidas. Saeta Yield  del 24%, Solaria del 156% y Audax  , del 290%. El avance de la yieldco se produjo con su venta por parte de ACS y GIP, principales accionistas, a Brookfiel. De hecho, desde que se confirmó la operación sus acciones prácticamente no se mueven.  El éxito bursátil de Solaria parece estar basado en su inversión en crecimiento y en su transformación de fabricante de paneles solares a ser una compañía de generación eléctrica renovable. El  caso más particular es el de la antigua Fersa, que prácticamente cuadruplica su valor en bolsa en tres meses.

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