Este optimismo subyacente ya era evidente en la evolución del euro, que lograba repuntar tras saberse que los últimos índices de gestores de compras en la eurozona fueron mucho mejores de lo esperado.

La esperanza de una recuperación mundial se vio también incrementada por los comentarios del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, a última hora del martes, cuando sugirió que la economía estadounidense se recuperará lentamente a finales de año.

El poder de los datos macro positivos se hacía evidente en la libra, que tras un comienzo flojo se apreciaba acusadamente tras publicarse el PMI de servicios de Reino Unido en abril, que fue mejor de lo esperado. 

A media mañana,  el dólar se cambiaba por 98,38 yenes, por debajo de 98,96 yenes a última hora del martes en Nueva York, según EBS.  El euro, que llegó a bajar a 1,3245 dólares.

La moneda única también rebotaba desde un mínimo de 129,85 yenes, quedando en 130,96 yenes, por debajo aún de los 131,89 yenes del martes.