La deuda de SEOP, la primera gran constructora en declararse insolvente, asciende a 330 millones de euros, lo que supone el 98% de los activos con los que cuenta la compañía, según el estado de las cuentas al que ha tenido acceso el bufete IURE Madrid. La firma, que representa a varios acreedores en el concurso voluntario que se sigue en el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Madrid, señala en un comunicado que el 83% del valor de los bienes y derechos que ostenta SEOP para hacer frente a sus deudas corresponde a su vez a cantidades que les adeudan otras empresas del sector del ladrillo.
El problema podría residir en que, de esos 295 millones de euros que les deben otras compañías, a cierre de 2007 se habían impagado más de 9 millones. Según el bufete, esa situación podría haber empeorado ya que el juez que declaró el concurso resaltó "el importante volumen de impagados vencidos durante el mes de marzo", lo que podría perjudicar el pago de las deudas a los propios acreedores de la constructora. De hecho, SEOP acusó en marzo a otras empresas como Grupo Lábaro de provocar su concurso de acreedores al no haberles pagado las cantidades que les adeudaban. El juez justificó su decisión de declarar el concurso por el hecho de que la tesorería de SEOP, de sólo 3,15 millones de euros, "difícilmente puede hacer frente a un volumen tan importante de deuda a corto plazo", de forma que la constructora "no puede afrontar regular y puntualmente sus obligaciones". La constructora tiene previsto presentar un convenio anticipado de acreedores, a los que les propondrá previsiblemente varias opciones para pagar las cantidades que les debe, aunque no en su totalidad.