Si bien las cifras de empleo tienden a ser un indicador tardío, el presidente ejecutivo de FusionIQ, Barry Ritholtz, señala que varios componentes dentro del informe de empleo, como los empleos temporales y la cantidad de horas trabajadas, no son tardíos y que, de hecho, se anticipan a la economía. "Estas áreas de datos estaban cayendo mucho antes de que el mercado o la economía se debilitaran", señala. "Espero que se estabilicen antes de que la economía mejore". La duración promedio de la semana laboral descendió a 33,2 horas, lo que Ritholtz destaca como la lectura más baja desde 1964. Además, el segmento de servicios temporales mostraron una pérdida de 72.000 empleos. "Esto sugiere que el fondo de la recesión aún no ha llegado, y que es probable una contracción adicional", señala. El Dow caía 72 puntos.