El índice general de las cifras de negocio de la industrial muestra una aceleración de la caída del 25% durante el mes de julio. Por su parte, los pedidos industriales también han descendido un 26,2% en ese mismo mes, según ha publicado hoy en Instituto Nacional de Estadítica (INE). Durante los siete primeros meses de 2009, la facturación industrial ha caído un 27,2% y la entrada de pedidos industriales un 28,9%.
Esta caída ha sido más acentuada que la del mes pasado. En junio, la facturación en la industria cayó un 20,7%, mientras que, los pedidos industriales retrocedieron un 22,6%.

Durante los siete primeros meses del año, la cifra de negocios de la industria se anotó una caída del 27,2% y la entrada de pedidos industriales también se vió mermada en un 28,9%. Además, estos dos indicadores llevan acumulando ya diez y doce meses de descensos respectivamente.

Este gran retroceso de la cifra de negocios de la industria en julio fue por causa de las caídas del 12,1% en los bienes de consumo (-33,8% en bienes de consumo duradero y un -8,9% los no duraderos), del 19,4% en los bienes de equipo, del 32% en los bienes intermedios y del 48,1% en la energía.

Respecto a las entradas de pedidos, las tasas de variación respecto a julio de 2008 fueron del -10,7% para los bienes de consumo (-28,3% para los bienes de consumo duradero y -8,5% para los bienes de consumo no duradero), del -30,9% para los bienes de equipo, del -28,9% para los bienes intermedios, y del -48,3% para la energía.

Si nos fijamos en los siete primeros meses del año, la caída de la facturación industrial viene por un descenso de todos los bienes: los de consumo cayeron un 11,6% (-36,6% los de consumo duradero y -7,8% los no duraderos), los de equipo un 26,9%, los bienes intermedios retrocedieron un 33,8% y la energía descendió un 46,4%.

Por su parte, la evolución interanual de la caída de pedidos de los siete primeros meses del año ha sido la siguiente: los bienes de consumo cayeron un 10,5% en tasa interanual (los de consumo duradero bajaron un 34,3% y los de consumo no duradero un 6,9%), los bienes de equipo cayeron un 34,8%, los intermedios un 34,8% y la Energía descendió un 46,5%.