Las acciones de General Electric  caían el miércoles por cuarta sesión consecutiva, esta vez a niveles nos vistos desde 1991, a medida que sigue aumentando el costo de proteger la deuda de su división de financiación. A media mañana, la acción del conglomerado descendía un 10% a 6,35 dólares, luego de llegar a caer un 18% a 5,73 poco después de la apertura de Wall Street, debido a las preocupaciones sobre su posición de liquidez y las interrogantes sobre si la empresa necesitará recaudar capital. La acción ha perdido ahora más del 25% de su valor desde la apertura del viernes pasado, el día en que recortó su dividendo para aliviar esas preocupaciones. Los acuerdos de canje crediticio por incumplimiento -un indicador clave de la solvencia crediticia- de General Electric Capital Corp. siguen ubicándose en niveles que sugieren una empresa en dificultades.