La segunda revisión del PIB estadounidense del primer trimestre del año se saldó con un registro de un 0,6% (siete y dos décimas por debajo del dato anterior y las expectativas del consenso respectivamente). En lo que a precios se refiere, no hubo sorpresas ya que el deflactor del PIB se mantuvo en el 4% y el del consumo subyacente en el 2,2%.
En la descomposición del dato destacó la fuerte revisión al alza del consumo privado (de 3,8% a 4,4%), tres décimas por encima de lo esperado. También destacó la revisión al alza del componente de inversión neta privada (de –4,7% a –3,5%). Así, lo que provocó la mayor caída del crecimiento fue la aportación más negativa de los inventarios y del saldo neto exterior. Por lo tanto, un dato que refleja una revisión a la baja del crecimiento, pero que en su descomposición se ve como las partidas principales reflejan un mejor comportamiento (principalmente el consumo privado). Por lo tanto, la reacción del mercado de deuda ante el dato ha sido de ligero incremento de TIRES y leves alzas en las bolsas. El dólar se depreció levemente, pero dicho movimiento no se extendió más por lo comentado anteriormente.