La Reserva Federal de EEUU propuso hoy normas que limitan las hipotecas de riesgo (subprime), las cuales han contribuido a la mayor crisis inmobiliaria en décadas, y presentó medidas para proteger a los compradores de fraudes y engaños. "Los actos y las prácticas injustas y engañosas perjudican no sólo a los prestatarios y sus familias, sino a comunidades enteras y realmente a toda la economía", dijo el presidente de la Fed, Ben Bernanke, en una declaración preparada para la reunión del Consejo de Gobernadores de la entidad.
El plan fue aprobado por el Consejo por unanimidad de los cinco consejeros. Con ello se abre un período de comentarios públicos, tras lo cual la Reserva aplicará los las nuevas normas, con posibles modificaciones, el próximo año. Las medidas, que habían sido en su mayor parte filtradas a la prensa durante el fin de semana, pretenden limitar el crecimiento de las hipotecas de riesgo, otorgadas a personas con mal historial de crédito. Durante el punto álgido del "boom inmobiliario", hace unos dos años, los bancos se volcaron a prestar a esos individuos, con la expectativa de que los precios de la vivienda seguirían subiendo. Con el alza de los intereses, muchos propietarios se han visto incapaces de pagar las letras de la vivienda y al mismo tiempo deben más dinero que el valor de la casa, por lo que la morosidad y los desahucios se han disparado. Los legisladores demócratas han acusado a la Reserva Federal de dormirse en los laureles y no ejercer suficiente supervisión. Hoy el banco central, que también regula el sistema bancario de Estados Unidos, respondió a las críticas con un endurecimiento de las normas que deben seguir los prestamistas. El paquete regulador prohíbe a los bancos extender un préstamo sin estimar la capacidad de la persona de amortizar la deuda con fondos aparte de la posible venta de la casa. Tampoco podrán dar créditos hipotecarios sin comprobar los ingresos y activos del individuo, algo que ocurrió en los momentos de máximo auge del mercado. Y tendrán la obligación de garantizar que los prestatarios reservan dinero para pagar los impuestos y el seguro del hogar. Otras normas afectan no sólo a las hipotecas de riesgo, sino al sector en general. La Reserva ha propuesto, por ejemplo, impedir que se incluya en los contratos una multa por la amortización temprana de los créditos, una cláusula que dificulta a los compradores de viviendas refinanciar la hipoteca para lograr mejores condiciones de pago. También quiere que los prestamistas den información más clara a sus clientes sobre los términos de las hipotecas. Asimismo, prohíbe algunas estrategias de publicidad, como anunciar una tasa de interés como "fija" cuando en algún momento de vigencia de la hipoteca pasa a ser variable. "Queremos que los consumidores tomen decisiones sobre las opciones hipotecarias con confianza, con garantías de que las prácticas sin escrúpulos no serán toleradas", dijo Bernanke. El paquete de normas de la Fed es más modesto que el propuesto por algunos legisladores demócratas. Los proyectos de ley que circulan en el Congreso permiten, por ejemplo, que los prestamistas demanden a los bancos si creen que fueron engañados sobre los términos de la hipoteca. La iniciativa de la Fed llega después de que la Casa Blanca anunciara un plan para impedir que suban durante cinco años los intereses de las llamadas hipotecas de riesgo, otorgadas a personas con mal historial de crédito. En total, 1,2 millones de personas podrían beneficiarse del programa. Mientras, el sector inmobiliario de Estados Unidos sigue en caída libre. La construcción de viviendas se redujo un 3,7% en noviembre, con respecto al mes anterior, la mayor caída en 14 años, según informó hoy el Departamento de Comercio.