Tras llevar un par de semanas con las bolsas al borde del ataque de nervios por la elevada volatilidad, a continuación comentamos la perspectiva de lo que está sucediendo junto con una visión del reciente giro mostrado en los mercados como resultado de la reunión de ayer por la Reserva Federal en la cual adelantaba una larga temporada de tipos de interés próximos al 0%.

Tal y como se esperaba, la Reserva Federal de los EE.UU. decidió en su Comité de Mercado Abierto mantener los tipos de interés en el rango 0,00%-0,25%. El tono del comunicado viene a reflejar una mayor preocupación por la evolución de los indicadores macroeconómicos, de hecho reconocen que el crecimiento está siendo “considerablemente menor” de lo que esperaban. Respecto a las expectativas de crecimiento en los próximos meses también han dado un mensaje más negativo pues pasan de esperar una “recuperación del ritmo de crecimiento de trimestres anteriores” a indicar que esperan que la recuperación sea “algo más lenta” de lo que anticipaban en anteriores reuniones.

Todo ello les ha llevado a modificar la frase que se refería a que iban a mantener tipos por un período de tiempo “extenso” (lo que el mercado interpretaba como 3-6 meses vista) y a sustituirla por una referencia explícita (“hasta mitad de 2013”) y mucho más amplio de lo esperado (de esos 3-6 meses hasta 2 años). De hecho este cambio en el mensaje ha propiciado la mayor discrepancia interna del comité desde que Bernanke es presidente (tres miembros preferían mantener la palabra “extenso” y no dar una fecha concreta y tan amplia).

Respecto a la política de compras de activos, el banco central va mantener la reinversión de los principales que venzan tal y como ya venían anticipando, aunque dejan abierta la puerta a nuevas medidas si la situación macroeconómica no mejora. Por ahora nos toca esperar hasta la publicación de las actas de la reunión el próximo 30 de agosto para saber que armas empleará, pero a tenor de las actas de la anterior reunión y de las últimas comparecencias de Ben Bernanke ante Congreso y Senado (en las que anticipaban el cambio que se ha producido en el mensaje) podemos esperar que eliminen los 25 p.b. con que remuneran a las reservas bancarias y/o que realicen más compras de bonos (lo que supondría el tercer paquete de estímulo cuantitativo o QE3).

Los mercados parecían estar esperando que anunciaran el QE3, de hecho la primera reacción de las bolsas fue negativa (las disensiones internas tampoco ayudaron, pues tienen un perfil más conservador aún que el propio comunicado). También vienen a reconocer el empeoramiento de la situación macroeconómica, aunque esperan un crecimiento bajo y no una nueva recesión (que es lo que los bolsas y bonos parecen estar anticipando dados los niveles actuales). Con todo ello cabe esperar que la volatilidad sea la nota predominante en los mercados y no descartamos que los índices bursátiles vuelvan a la zona de mínimos de las últimas sesiones. Aún así nuestra visión de aquí a final de año permanece intacta y esperamos poder ver a la renta variable alcanzar nuevos máximos dado que los actuales niveles de tipos de interés reales (en EEUU a 10 años están en el 0% y a 5 años en el -0,83%) y los excelentes resultados empresariales, deberían dar soporte a una recuperación que permita al S&P500 superar el 1400 una vez que se calme el entorno geopolítico.

¿Qué es más probable que pueda ocurrir?

Es difícil poder tener una previsión de los mercados, ya que los niveles actuales de las bolsas se ven condicionados por muchas incógnitas. Hoy por hoy, no sentimos que la economía se está enfrentando con una significante debilidad fundamental que llevaría a una nueva recesión. Factor clave, ya que la economía en estos momentos se encuentra en una situación más fuerte que el año pasado. Y es que, se pueden mencionar ciertas diferencias en comparación con la vuelta que dio el mercado el año pasado en estas épocas. De momento, el crecimiento en la oferta del dinero es positiva. El crecimiento del empleo es débil, pero mejor que hace doce meses. Además, el gasto bancario se está expandiendo. A este listado podemos añadir que los precios de la gasolina han ido disminuyendo, lo cual debería ayudar a mejorar la confianza del consumidor y el gasto en consumo. Por último, mencionar que la cadena de daños debido al terremoto en Japón a principios de año prácticamente se ha recuperado.

Por todas estas razones, no creemos que EEUU pueda entrar en una recesión en un corto plazo. El crecimiento de EEUU no es probable que sea fuerte, pero no creemos que sea tan débil como los mercados prevén en estos momentos.

¿Cuáles pueden ser unos posibles catalizadores para mejorar?

Aunque los riesgos para la economía y para los mercados son bien conocidos, es importante reconocer que también existe una lista de factores que deberían “ir bien”.

En el terreno macro, los datos económicos pueden moverse de “negativo” a “mixtos”. Por ejemplo el dato de empleo de Julio fue más fuerte de lo esperado, así que posiblemente eso represente el inicio de una esta tendencia.

Fuera de EEUU, somos positivos en ver una cierta claridad alrededor de los problemas soberanos de deuda en Europa. Aunque la Zona Euro se ve con problemas y poco crecimiento, creemos que la UE seguirá unida y avanzará en el compromiso al más alto nivel por encontrar una solución duradera a la crisis.

En cuanto a las acciones de la reserva Federal, creemos que podrían representar un potencial positivo. Aunque no vemos una aplicación de un “QE3” al menos que la economía vaya a peor de lo que los datos muestran actualmente.

Por último, apuntamos a los beneficios corporativos. Los mismos han sido una fuente de apoyo y a pesar de la debilidad de la economía, las empresas han sido capaces de mostrar un crecimiento impresionante. Los datos más recientes del segundo trimestre muestran que más del 75% de las compañías han superado las expectativas y que el avance medio roza el 5%. Como resultado las valoraciones de las bolsas son más atractivas ahora que en los niveles de la crisis de crédito y particularmente también en comparación con los bonos.

¿Qué deben hacer los inversores?

Nuestra visión en resumen para los inversores que piensen (como nosotros) que EEUU evitará la recesión, es seguir sopreponderados en los activos de riesgo. La liquidez se mueve con rendimientos en torno al cero por ciento, y las letras del tesoro han caído fuertemente, así que en comparación con otras alternativas, las bolsas continúan representando una opción atractiva.

Esperamos ver niveles altos de volatilidad si en las siguientes semanas los aspectos comentados antes no muestran claridad, aunque si confiamos en que las condiciones pueden mejorar. También no debemos de dejar atrás los sentimientos de confianza, el mercado laboral y las nuevas tendencias que se puedan mostrar. Y es que este momento no es uno para entrar en pánico y sobre reaccionar en giros del mercado a corto plazo. Mantener el foco de atención en los objetivos a largo plazo es siempre crítico durante los tiempos de estrés del mercado.

Hace dos semanas no pensábamos que los mercados estaban altos en precios, ahora con bajadas del 10% los precios de las acciones se encuentran en un escenario más negativo del esperado, para nosotros, esto sugiere que el mercado actual puede representar una oportunidad para acelerar movimientos fuera de depósitos y letras del tesoro y entrar en las acciones.