La ralentización de la economía estadounidense no afectará, en los próximos meses, a la economía mundial, debido al repunte de la actividad en la zona euro y al empuje de las economías emergentes. Así lo aseguró hoy Anton Brender, director de estudios económicos del grupo financiero franco-belga Dexia, en un encuentro con periodistas. En la zona euro, aunque Alemania ya no es el "motor" europeo, y pese a la apreciación de la moneda única, Brender señala que las exportaciones seguirán a un ritmo sostenido durante todo 2007. Además, el crecimiento del empleo y de los salarios actuarán como acicate para el consumo privado. El experto de Dexia alude al "inevitable" retroceso de la demanda de vivienda en España, que cree que será "significativa, pero no dramática", como una de las fuentes de riesgo para el crecimiento europeo.