La participación del 35 por ciento del Estado francés en el grupo resultante de la fusión entre GDF y Suez, GDF-Suez, "no será neutral" desde el punto de vista crediticio y "podría desanimar" a los inversores que deseen entrar en la nueva compañía, según un informe de Standard & Poor's (S&P). Además, el informe advierte de que aún es necesario ver cómo gestiona el Gobierno francés los conflictos que puedan surgir de su posición como principal accionista de dos grandes grupo energéticos del país -GDF y EDF-, que incrementarán tras la fusión los negocios en los que se hacen competencia.