El presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO), Aurelio Martínez, estimó hoy que la linea ICO-Liquidez para empresas aportará alrededor de 600 millones de euros a mediados de marzo para solventar problemas de tesorería de las pymes. Según señaló en una conferencia en Zaragoza, las entidades "han entrado tarde" a la linea de liquidez, aprobada en noviembre y publicada en diciembre, y hasta el 7 de enero "todavía no se había adscrito ninguna".
Así, el 21 de enero existía un aporte de siete millones; a principios de febrero, de 90 millones; a finales de febrero ascendió hasta los 150 millones y a principios de marzo se situó en 330 millones.

La línea para liquidez es una de las medidas puestas en marcha por el Gobierno para resolver problemas de tesorería de las pymes de menos de 250 empleados y una facturación inferior a los cincuenta millones de euros. Consiste en un crédito a tres años, de hasta 500.000 euros, a un tipo de interés (TAE) entre el 4,286% y el 5,311%.

En estas operaciones, que debe aprobar la entidad bancaria, el ICO asume la mitad del riesgo con una morosidad máxima de cinco puntos. La línea está dotada con 10.000 millones, de los que las entidades financieras aportan la mitad y con ella el ICO pretende "contribuir a solventar el problema actual de solvencia, una vez superado el de liquidez".

En este sentido, recordó que para atajar la necesidad de liquidez española, que asciende hasta los 210.000 millones de euros, el Tesoro inyectó 150.000 millones de euros y el ICO 50.846 millones de euros, duplicando esta última cuantía el dinero aportado en el año anterior, y que se hará mediante líneas propias (21.900 millones), líneas instruidas (24.000 millones) y líneas con ministerios (4.946 millones).

SITUACIÓN ACTUAL

Martínez recordó estos datos en el marco de una conferencia sobre la situación económica actual. Así señaló que a nivel mundial se está sufriendo "un acusado incremento de los déficits públicos", una alta volatilidad del dólar con respecto al euro, y una "lentísima" normalización de los mercados financieros con precios más altos a consecuencia de una "enorme" presión de las emisiones.

Respecto a España, hay que añadir el alto endeudamiento de las familias que debe asumir el sistema financiero, lo que creará un pasivo de más de 500.000 millones de euros, y la alta concentración del 47% del crédito en el sector de la construcción; aunque el sistema bancario está "claramente mejor" que la media, lo que ha provocado una ausencia de ayudas al sector.