La inversión en edificios de oficinas en Barcelona bajó un 60% el primer trimestre del año respecto al mismo periodo de 2007, con 154,3 millones de euros, lo que confirma el inicio de año con menor actividad, según la consultora inmobiliaria Jones Lang LaSalle. Además, el 65% del volumen total de inversión de este trimestre ha sido fruto de la política de desinversión de activos de grandes corporaciones.