La inflación subyacente del mes de mayo se situó en el 2.2% interanual (0.1% mes contra mes), una décima por debajo de la expectativa del mercado y de la cifra previa. Con el componente general ocurrió justo lo contrario al alcanzar el 2.7% frente al mismo mes del año anterior (0.7% intermensual).
El dato general no hace sino recoger el intenso incremento de los precios energéticos, que crecen un 5.4% frente al mes anterior, guiados principalmente por la elevada cotización del crudo. Ello se trasladó a los precios de la gasolina(10.5% m/m) y del componente de transporte en general (2.8% m/m). En el lado positivo se situaron precisamente los precios de los bienes que mejor aceptación tuvieron en el dato de ventas minoristas conocido hace unos días; así los ordenadores registraron una caída de precio intermensual del 2%, los vehículos del 0.2% y la ropa del 0.3%. Se trata de un dato mixto para el mercado, más aún cuando a la misma hora se ha publicado el indicador Empire de Nueva York, que ha resultado muy por encima de los esperado. Sin embargo, parece que los mercados se están guiando por el dato de inflación subyacente, por lo que la deuda está cayendo en precio, el dólar se deprecia y las bolsas obtienen ganancias.