La inflación en el país asiático ha subido más de lo esperado y se ha situado en el 6,5% interanual, su nivel más alto desde 2008.

Las autoridades esperaban que subiera tan un solo un 4%. Es una décima más que en junio, según ha informado el Buró Nacional de Estadísticas de China. Esta fuerte subida es un nuevo elemento de presión para las autoridades del país, ya que están intentando hacer frente al alza de precios sin perjudicar una economía que se puede ver amenazada por el exterior.

El precio de los alimentados ha experimentado un alza de un 14,8% en relación con julio de 2010 y el precio de los productos no alimentarios ascendió un 2,9% según informa Europa Press.