La renta variable española arranca el día prácticamente plana, tras el respiro tomado en la última jornada, semifestiva en EE.UU. El Ibex 35 suma un inapreciable 0,01 por ciento, hasta los 14. 810 puntos. Pocos movimientos en el inicio de la temporada de presentación de resultados trimestrales en EE.UU -en España Banesto da mañana el pistoletazo de salida-, aunque se desmarcan al alza los títulos de Iberia. La aerolínea sube tras las noticias que apuntan a que algunos ex directivos de la compañía podrían lanzar una oferta sobre ella. Tendencia mixta en el resto de las plazas europeas, mientras que el euro continúa su corrección, de manera que el cambio euro-dólar se coloca en las 1,4050 unidades.
Pese a que los expertos señalan que sería sana una corrección más abultada, la renta variable española despierta sin muchas ganas de tomar un camino definido, tras la ligera recogida de beneficios de la última sesión. Aún con todo, el Ibex 35 espera sobre la cota de los 14.800 puntos el comienzo de la temporada de resultados del tercer trimestre en EE.UU –el pistoletazo de salida lo dará este mismo martes Alcoa-. Pero no sólo eso, se preparan para conocer las actas de la FEd de la última reunión y para recibir mañana en el parqué a una nueva compañía: el holding de participadas de La Caixa, Criteria, que debutará a un precio por acción de 5,25 euros, lo que supone un descuento del 27 por ciento sobre el valor de sus activos. A la espera de estas referencias, las únicas noticias las tenemos en , que sube impulsada por las informaciones en el sentido de que antiguos directivos de la compañía están manteniendo reuniones con inversores para articular una oferta por el 100 por cien de la aerolínea, según Cinco Días. Encabezando la iniciativa se encontraría el ex presidente de Iberia y del INI, Javier Salas. Los títulos de Iberia lideran las alzas del Ibex 35 en la apertura, al sumar un 0,8 por ciento. Le siguen de lejos compañías como Sacyr o ferrovial, con repuntes den torno al 0,4 por ciento. Ésta última después de anunciar que paraliza la refinanciación de la deuda de su filial británica BAA, aunque garantiza a bancos y bonistas el pago de sus obligaciones si incumple los compromisos de apalancamiento.