La recesión que sufren las economías mundiales reducirá la contratación para este verano un 30% con respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que el paro y la pérdida de poder adquisitivo incrementará el número de demandantes de empleos por encima del 20%, según la compañía de trabajo temporal Start People.  Así, al tradicional solicitante de trabajo estival, jóvenes estudiantes que desean obtener dinero extra y practicar idiomas, se unen amas de casa y padres de familia despedidos que tratan de agarrarse a la contratación temporal para afrontar las consecuencias de la crisis.