La crisis hipotecaria de Estados Unidos ha frenado en seco la evolución positiva de la rentabilidad del bono español, que duraba ya dos años, y se dirigía imparable al 5 por ciento acompañando a las subidas de los tipos de interés. Los analistas explican que desde el último cuatrimestre de 2005, momento en el que comenzó la escalada constante de los tipos de interés, y hasta que estalló la crisis de EEUU, la rentabilidad del bono había aumentado 1,522 puntos porcentuales y se situaba en el 4,528 por ciento. No obstante, la crisis ha incrementado la aversión al riesgo de los inversores, que han empezado a desconfiar de los bonos privados y a lanzarse a la compra de públicos, que les ofrecen mayor seguridad, lo que sube el precio del cupón de esta renta fija y baja su rentabilidad.